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Génesis 36

NTBT-2026-11-07

Introducción a Génesis

Génesis presenta el origen del mundo, la dignidad de la vida humana y la entrada del pecado en la historia. Desde ese horizonte universal conduce al llamado de Abraham y a la familia mediante la cual Dios promete bendecir a todas las familias de la tierra. La historia de Israel comienza dentro de la historia de la humanidad.

Sus páginas reúnen creación y promesa, desobediencia y juicio, pérdida y preservación. El libro termina en Egipto, con una familia que aún espera la tierra prometida. Ese desenlace prepara el comienzo de Éxodo y permite comprender por qué el Dios que libera a Israel es llamado el Dios de Abraham, Isaac y Jacob.

Autoría y fecha

Génesis forma parte del Pentateuco, vinculado en la tradición bíblica con Moisés. El libro no identifica expresamente a su redactor ni proporciona una fecha de composición. La atribución tradicional a Moisés debe distinguirse de una afirmación autobiográfica que Génesis no contiene. Tampoco es posible deducir un año exacto de redacción a partir de los acontecimientos narrados.

Al estudiar su antigüedad, distingue el tiempo que describe de la forma en que el relato llegó a sus lectores. Las historias de los patriarcas se desarrollan antes de la salida de Israel de Egipto; el libro las presenta como antecedentes de ese pueblo y de las promesas que lo sostienen. Las propuestas históricas sobre fechas precisas requieren más datos que los que ofrece por sí sola una genealogía.

Contexto y propósito

El relato permite a Israel comprender quién es su Dios, de dónde procede su familia y por qué su existencia está ligada a una promesa. Dios no comienza a actuar cuando aparece Abraham: es antes el Creador y el Señor de todas las naciones. La elección de una familia queda situada dentro de su propósito para el mundo.

La tierra, la descendencia y la bendición recorren las historias de Abraham, Isaac y Jacob. Las promesas encuentran dificultades reales: esterilidad, hambre, disputas familiares, engaño y desplazamiento. El libro muestra la fidelidad de Dios en medio de esas circunstancias sin presentar como correctas todas las decisiones de los patriarcas.

Forma literaria

Génesis está compuesto principalmente como narración, enlazada por genealogías y por fórmulas sobre las generaciones. Incluye diálogos, discursos, bendiciones y pasajes poéticos, como las palabras de Jacob en el capítulo 49. Las genealogías sitúan personas y pueblos dentro de la historia; la poesía puede concentrar rasgos y acontecimientos mediante imágenes. Reconocer estas formas te ayuda a seguir lo que cada unidad comunica sin perder su relación con el relato completo.

Cómo avanza el libro

  • Génesis 1:1–2:3: creación y descanso del séptimo día.
  • Génesis 2:4–4:26: vida humana, desobediencia y extensión del pecado.
  • Génesis 5–9: las generaciones de Adán, Noé, el diluvio y el pacto de preservación.
  • Génesis 10:1–11:26: pueblos, Babel y la línea que conduce a Abram.
  • Génesis 11:27–25:18: Abraham, la promesa y el nacimiento de Isaac.
  • Génesis 25:19–36:43: Isaac, Jacob, Esaú y la formación de la familia de Israel.
  • Génesis 37–50: José, sus hermanos y la preservación de la familia en Egipto.

Temas que debes seguir

La bondad del Creador fundamenta el valor de lo creado. El ser humano, varón y mujer, recibe la dignidad de la imagen de Dios y una responsabilidad dentro de su mundo. El pecado rompe relaciones y produce consecuencias, pero no elimina la soberanía ni la misericordia de Dios.

La promesa introduce una esperanza que depende de la fidelidad de quien llama. Abraham cree a Dios, y esa fe será recordada después al explicar la justicia recibida por la fe. Su respuesta no convierte toda su conducta posterior en un modelo sin errores; Génesis conserva tanto su confianza como sus fallos.

La providencia se hace especialmente visible en la historia de José. La intención dañina de sus hermanos no queda declarada inocente, aunque Dios conduzca los acontecimientos hacia la preservación de muchos. El mal humano y la acción buena de Dios se distinguen en la explicación de José al final del libro.

Génesis en el conjunto de las Escrituras

Éxodo retoma la historia de esta familia en Egipto y el recuerdo de las promesas. Los profetas volverán a hablar del Creador y del Dios fiel al pacto. En el Nuevo Testamento, Mateo presenta a Jesús como hijo de Abraham; Juan relaciona el comienzo de todo con la Palabra que se hizo carne; Pablo recurre a Abraham para explicar la fe y contrasta a Adán con Jesucristo.

Estas conexiones permiten reconocer el lugar de Génesis en la esperanza que culmina en Cristo. No hacen necesario convertir cada objeto, nombre o detalle en una alegoría. Sigue las relaciones que la propia Escritura desarrolla y conserva la función de cada relato en su contexto.

Orientación para la lectura

Observa cómo las genealogías enlazan historias y cómo las fórmulas sobre generaciones introducen nuevas secciones. Lee cada acontecimiento dentro de su unidad: narrar una conducta no significa mandarte imitarla. Cuando encuentres una promesa, identifica primero a quién se dirige y después estudia cómo la retoma el conjunto bíblico.

El recorrido no termina con todos los asuntos resueltos. José muere expresando que Dios visitará a su pueblo y lo conducirá a la tierra jurada a sus antepasados. El final conserva la espera: la historia necesita continuar.

Relaciones bíblicas

Los descendientes de Esaú

Estos son los descendientes de Esaú, es decir, Edom. Esaú tomó sus esposas de entre las hijas de Canaán: Ada, hija de Elón el hitita, y Aholibama, hija de Aná y nieta de Zibeón el heveo; también a Basemat, hija de Ismael y hermana de Nebaiot. Ada tuvo con Esaú a Elifaz, y Basemat dio a luz a Reuel. Aholibama dio a luz a Jeús, Jaalam y Coré. Estos son los hijos de Esaú que le nacieron en la tierra de Canaán. Esaú tomó a sus esposas, a sus hijos, a sus hijas, a todas las personas de su casa, su ganado, todos sus animales y todos los bienes que había adquirido en la tierra de Canaán, y se fue a otra tierra, lejos de Jacob, su hermano. Sus bienes eran demasiados para vivir juntos. La tierra donde vivían como extranjeros no podía sostenerlos a causa de su ganado. Esaú se estableció en la región montañosa de Seir. Esaú es Edom.

Las familias de Esaú en Seir

Estos son los descendientes de Esaú, padre de los edomitas, en la región montañosa de Seir. Estos son los nombres de los hijos de Esaú: Elifaz, hijo de Ada, esposa de Esaú, y Reuel, hijo de Basemat, esposa de Esaú. Los hijos de Elifaz fueron Temán, Omar, Zefo, Gatam y Cenaz. Timna era concubina de Elifaz, hijo de Esaú, y tuvo con él a Amalec. Estos fueron los descendientes de Ada, esposa de Esaú. Los hijos de Reuel fueron Nahat, Zera, Sama y Miza. Estos fueron los descendientes de Basemat, esposa de Esaú. Estos fueron los hijos de Aholibama, hija de Aná y nieta de Zibeón, esposa de Esaú: ella tuvo con Esaú a Jeús, Jaalam y Coré.

Los jefes de los clanes de Esaú

Estos son los jefes entre los hijos de Esaú. De los hijos de Elifaz, primogénito de Esaú: el jefe Temán, el jefe Omar, el jefe Zefo, el jefe Cenaz, el jefe Coré, el jefe Gatam y el jefe Amalec. Estos fueron los jefes de Elifaz en la tierra de Edom; estos fueron los descendientes de Ada. Estos fueron los hijos de Reuel, hijo de Esaú: el jefe Nahat, el jefe Zera, el jefe Sama y el jefe Miza. Estos fueron los jefes de Reuel en la tierra de Edom; estos fueron los descendientes de Basemat, esposa de Esaú. Estos fueron los hijos de Aholibama, esposa de Esaú: el jefe Jeús, el jefe Jaalam y el jefe Coré. Estos fueron los jefes de Aholibama, hija de Aná, esposa de Esaú. Estos fueron los hijos de Esaú y estos sus jefes. Esaú es Edom.

Las familias y los jefes de Seir

Estos fueron los hijos de Seir el horeo, habitantes de aquella tierra: Lotán, Sobal, Zibeón, Aná, Disón, Ezer y Disán. Estos fueron los jefes de los horeos, hijos de Seir, en la tierra de Edom. Los hijos de Lotán fueron Hori y Hemam. Timna era hermana de Lotán. Estos fueron los hijos de Sobal: Alván, Manahat, Ebal, Sefo y Onam. Estos fueron los hijos de Zibeón: Aja y Aná. Este es el Aná que descubrió las aguas termales en el desierto mientras apacentaba los asnos de Zibeón, su padre. Estos fueron los hijos de Aná: Disón y Aholibama, hija de Aná. Estos fueron los hijos de Disán: Hemdán, Esbán, Itrán y Querán. Estos fueron los hijos de Ezer: Bilhán, Zaaván y Acán. Estos fueron los hijos de Disán: Uz y Arán.

El resumen de las jefaturas horeas

Estos fueron los jefes de los horeos: el jefe Lotán, el jefe Sobal, el jefe Zibeón, el jefe Aná, el jefe Disón, el jefe Ezer y el jefe Disán. Estos fueron los jefes de los horeos, según sus jefaturas en la tierra de Seir.

Los reyes de Edom

Estos fueron los reyes que reinaron en la tierra de Edom antes de que reinara un rey sobre los hijos de Israel. Bela, hijo de Beor, reinó en Edom. Su ciudad se llamaba Dinaba. Bela murió, y en su lugar reinó Jobab, hijo de Zera, de Bosra. Jobab murió, y en su lugar reinó Husam, de la tierra de los temanitas. Husam murió, y en su lugar reinó Hadad, hijo de Bedad, el que derrotó a Madián en el campo de Moab. Su ciudad se llamaba Avit. Hadad murió, y en su lugar reinó Samla, de Masreca. Samla murió, y en su lugar reinó Saúl, de Rehobot del Río. Saúl murió, y en su lugar reinó Baal-hanán, hijo de Acbor. Baal-hanán, hijo de Acbor, murió, y en su lugar reinó Hadar. Su ciudad se llamaba Pau. Su esposa se llamaba Mehetabel, hija de Matred y nieta de Mezaab.

Las jefaturas y los asentamientos de Edom

Estos son los nombres de los jefes de Esaú, según sus familias, sus lugares y sus nombres: el jefe Timna, el jefe Alva, el jefe Jetet, el jefe Aholibama, el jefe Ela, el jefe Pinón, el jefe Cenaz, el jefe Temán, el jefe Mibzar, el jefe Magdiel y el jefe Iram. Estos fueron los jefes de Edom, según sus asentamientos en la tierra de su posesión. Esaú es el padre de los edomitas.

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