Nueva Traducción BibliaTodo

Éxodo 23

NTBT-2026-11-07

Introducción a Éxodo

Éxodo cuenta cómo Dios libera de la esclavitud a los descendientes de Jacob, los recibe como pueblo del pacto y establece su presencia en medio de ellos. La salida de Egipto conduce hacia una relación: el Dios que los rescata los llama a conocerlo, escuchar su palabra y vivir como su pueblo.

El libro comienza con familias sometidas al poder del faraón y termina con la gloria de Jehová llenando el tabernáculo. Entre esos dos escenarios aparecen el llamamiento de Moisés, los juicios sobre Egipto, la Pascua, el paso del mar, el camino por el desierto y el encuentro del Sinaí. El título «Éxodo» significa «salida»; el nombre hebreo Shemot, «nombres», procede de sus primeras palabras y recuerda su continuidad con la familia de Génesis.

Autoría y marco histórico

Éxodo pertenece al Pentateuco, tradicionalmente vinculado con Moisés. El propio libro le atribuye actividades de escritura: registra un acontecimiento para su memoria, escribe las palabras del pacto y recibe el mandato de escribir las instrucciones de Dios. Estos datos fundamentan su papel en la transmisión de la enseñanza. El relato de su vida, presentado principalmente en tercera persona, no incluye una declaración de que él redactara personalmente cada línea de la forma final del libro.

El libro no proporciona un año de composición ni nombra a los faraones de la opresión y de la salida. Sitúa los acontecimientos después de la estancia de los patriarcas en Egipto y antes de la entrada de Israel en Canaán. 1 Reyes 6:1 relaciona la salida con el comienzo del templo, cuatrocientos ochenta años después, en el cuarto año de Salomón. La identificación de los reyes egipcios y la conversión de esos datos a una cronología absoluta requieren un estudio conjunto; el nombre de una ciudad por sí solo no identifica al faraón.

Destinatarios y propósito

Las instrucciones se dirigen a Israel como comunidad liberada y deben transmitirse a sus descendientes. La memoria de la Pascua, las palabras del pacto y las disposiciones para el culto explican quién es su Dios y cómo debe vivir el pueblo que le pertenece. El relato une la historia de los antepasados con una identidad que las nuevas generaciones necesitan conocer.

La liberación está fundada en la fidelidad de Dios a las promesas hechas a Abraham, Isaac y Jacob. Israel recibe la ley después de haber sido sacado de la esclavitud. La obediencia responde al rescate y ordena la vida de la comunidad; no aparece como el precio con el que consiguió que Dios comenzara a amarla. Esa gracia tampoco vuelve indiferente su conducta: el becerro de oro mostrará la gravedad de apartarse del Dios que la ha liberado.

Forma literaria

La narración enlaza acontecimientos, diálogos y discursos de Dios. En su interior aparecen genealogías, el cántico de victoria, mandamientos, disposiciones para resolver conflictos y descripciones detalladas del santuario. Cada forma cumple una función: la poesía celebra la liberación; la ley ordena la vida bajo el pacto; las instrucciones del tabernáculo muestran cómo debe prepararse el lugar del encuentro con Dios.

Los capítulos sobre la construcción retoman muchas instrucciones anteriores. Esa repetición permite comparar lo mandado con lo realizado y destacar la obediencia en la preparación del santuario. El conjunto avanza desde el servicio forzado al faraón hacia el servicio a Jehová.

Cómo avanza el libro

  • Éxodo 1–2: opresión de Israel, preservación de Moisés y clamor del pueblo.
  • Éxodo 3:1–7:7: llamamiento, regreso a Egipto, primeras respuestas del faraón y reafirmación de la promesa.
  • Éxodo 7:8–13:16: señales y juicios, Pascua, salida de Egipto y memoria de la liberación.
  • Éxodo 13:17–18:27: paso del mar, cántico, necesidades y conflictos durante el camino, y encuentro con Jetro.
  • Éxodo 19–24: encuentro en el Sinaí, palabras de Dios, disposiciones del pacto y su celebración.
  • Éxodo 25–31: instrucciones para el santuario, sus servidores y el día de reposo.
  • Éxodo 32–34: becerro de oro, intercesión de Moisés y renovación del pacto.
  • Éxodo 35–40: ofrendas y construcción del tabernáculo, que termina lleno de la gloria de Jehová.

Temas que debes seguir

El conocimiento de Dios. Jehová da a conocer su nombre, su fidelidad y su autoridad. Sus acciones responden al poder del faraón y a la pregunta de quién debe ser obedecido. Al revelar su carácter, une compasión, paciencia, perdón y justicia; la misericordia no significa que el pecado carezca de consecuencias.

El rescate y la pertenencia. Dios saca a Israel de las cargas de Egipto para recibirlo como pueblo suyo. El movimiento llega a su expresión en el Sinaí: los ha traído a sí mismo y los llama a ser una nación santa. La libertad tiene una dirección de culto y obediencia.

La memoria y la vida del prójimo. Haber sido extranjeros y esclavos debe influir en el trato al débil. El pacto abarca la adoración, pero también el trabajo, la justicia y el cuidado de personas vulnerables. El pueblo rescatado debe recordar de dónde lo sacó Dios cuando ejerza poder sobre otro.

La presencia y la mediación. La cercanía del Dios santo requiere atención a su palabra. Moisés comunica, intercede y guía; el santuario hace visible la importancia de que Jehová vaya con su pueblo. La crisis del becerro pone en peligro esa relación y conduce al ruego por perdón y presencia.

Éxodo y Jesucristo

El Nuevo Testamento retoma la liberación de Egipto para explicar la obra de Cristo. Pablo llama a Jesucristo «nuestra Pascua» y relaciona su sacrificio con una vida de sinceridad y verdad. Jesús habla de su sangre del pacto para el perdón de los pecados. La salvación cristiana se funda en él, nuestro Señor y único Salvador.

Hebreos reconoce la fidelidad de Moisés como servidor y presenta a Cristo como el Hijo sobre la casa de Dios. También desarrolla la relación entre el santuario, la mediación y el sacrificio de Jesús, que obtiene redención eterna y purifica la conciencia para servir al Dios vivo. Estas conexiones tienen fundamento explícito en el Nuevo Testamento; cada detalle del mobiliario conserva además su función en el relato y en el culto de Israel.

La memoria de Israel también advierte al lector cristiano. Pablo recuerda que haber participado en los beneficios del camino no impidió que muchos cayeran en idolatría y desobediencia. La respuesta a la gracia requiere una fe que escucha a Dios, sin convertir la pertenencia comunitaria en una seguridad para persistir en el pecado.

Orientación para tu lectura

Sigue lo que Dios promete, lo que el faraón responde y lo que el pueblo aprende. Distingue los mandatos dados a Israel bajo el pacto del Sinaí de su relación con el nuevo pacto en Cristo. Cuando una instrucción trate de una institución o costumbre antigua, comienza por su destinatario y su función antes de desarrollar una aplicación.

Al llegar al final, recuerda el cambio respecto del comienzo: el pueblo sigue en camino, pero ya no sirve bajo las cargas del faraón. La gloria de Jehová llena el tabernáculo y su presencia guía las jornadas. El libro deja abierta la continuación del viaje y afirma quién acompaña a Israel.

Relaciones bíblicas

Justicia sin falsedad ni favoritismo

«No difundirás un rumor falso. No te aliarás con el malvado para ser un testigo injusto. No seguirás a la mayoría para hacer el mal. No declararás en un pleito siguiendo a la mayoría para torcer la justicia. Tampoco favorecerás al pobre en su pleito. Si encuentras extraviado el buey de tu enemigo o su burro, se lo devolverás. Si ves al burro del que te odia caído bajo su carga, no te negarás a ayudar a su dueño; lo ayudarás a descargarlo. No torcerás el derecho del pobre de tu pueblo en su pleito. Aléjate de toda acusación falsa. No mates al inocente ni al justo, porque yo no absolveré al malvado. No aceptarás soborno, porque el soborno ciega a los que ven y tuerce las palabras de los justos. No oprimirás al extranjero. Ustedes saben lo que siente el extranjero, porque fueron extranjeros en la tierra de Egipto.

Descanso para la tierra y para quienes trabajan

Durante seis años sembrarás tu tierra y recogerás su cosecha, pero el séptimo la dejarás descansar, sin cultivarla, para que coman los pobres de tu pueblo; lo que ellos dejen lo comerán los animales del campo. Lo mismo harás con tu viña y tu olivar. Durante seis días harás tu trabajo, pero el séptimo reposarás, para que descansen tu buey y tu burro, y recobren fuerzas el hijo de tu esclava y el extranjero. Presten atención a todo lo que les he dicho. No mencionarán el nombre de otros dioses; que no se oiga en tu boca.

Las tres fiestas anuales

Tres veces al año celebrarás una fiesta en mi honor. Guardarás la fiesta de los Panes sin Levadura. Durante siete días comerás panes sin levadura, como te ordené, en el tiempo señalado del mes de Abib, porque en él saliste de Egipto. Nadie se presentará ante mí con las manos vacías. También celebrarás la fiesta de la Siega, con las primicias de tu trabajo, de lo que siembres en el campo; y la fiesta de la Recolección, al terminar el año, cuando recojas del campo el fruto de tu trabajo. Tres veces al año se presentarán todos tus varones ante el SEÑOR soberano. No ofrecerás la sangre de mi sacrificio junto con pan con levadura, ni dejarás la grasa del sacrificio de mi fiesta hasta la mañana siguiente. Llevarás lo mejor de las primicias de tu tierra a la casa del SEÑOR tu Dios. No cocerás un cabrito en la leche de su madre.

La guía de Dios hacia la tierra prometida

Yo envío un ángel delante de ti para que te guarde en el camino y te lleve al lugar que he preparado. Préstale atención y escucha su voz. No te rebeles contra él, porque no perdonará la rebelión de ustedes, pues mi nombre está en él. Pero si de veras escuchas su voz y haces todo lo que yo diga, seré enemigo de tus enemigos y adversario de tus adversarios. Mi ángel irá delante de ti y te llevará a los amorreos, los hititas, los ferezeos, los cananeos, los heveos y los jebuseos, y yo los destruiré. No te inclinarás ante sus dioses ni les rendirás culto, ni harás lo que ellos hacen. Destruirás por completo sus ídolos y harás pedazos sus columnas. Ustedes servirán al SEÑOR su Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. Yo apartaré la enfermedad de en medio de ti. En tu tierra no habrá mujer que aborte ni que sea estéril. Yo completaré el número de tus días. Enviaré mi terror delante de ti y confundiré a todos los pueblos a los que llegues. Haré que todos tus enemigos te den la espalda. Enviaré avispas delante de ti, y expulsarán de tu presencia a los heveos, los cananeos y los hititas. No los expulsaré de tu presencia en un solo año, para que la tierra no quede desolada ni se multipliquen contra ti los animales salvajes. Poco a poco los expulsaré de tu presencia, hasta que te multipliques y tomes posesión de la tierra. Fijaré tus límites desde el mar Rojo hasta el mar de los filisteos, y desde el desierto hasta el Éufrates, porque entregaré en sus manos a los habitantes de la tierra, y tú los expulsarás de tu presencia. No harás pacto con ellos ni con sus dioses. No habitarán en tu tierra, para que no te hagan pecar contra mí. Si sirves a sus dioses, eso será una trampa para ti».

Derechos y atribución

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT). Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC.